GANTE



Esta encantadora ciudad belga donde la gente sonríe más y se respira mejor, es una joya escondida llena de belleza con una historia fascinante que se remonta a más de mil años. 



Hasta aquí precisamente volamos el pasado 6 de julio, gracias a la plataforma Home Exchange.
 


La primera imagen que vimos cuando bajamos del avión: un curioso mar de bicis escrupulosamente aparcadas, lo cual nos hizo intuir que aquí podía haber incluso más bicicletas que habitantes. 


Y es que en una región prácticamente plana y con distancias cortas el coche tiene complicado competir con ellas. 



Ahora toca un poco de historia... 

El nombre de Gante proviene del celta "granda", que significa confluencia.

Los primeros asentamientos en la región datan de la época romana, cuando la zona era conocida por su ubicación estratégica en la confluencia de los ríos Lys y Escalda. 


En el siglo VII, el misionero San Amando fundó las abadías de San Pedro y San Bavón, que se convirtieron en importantes centros religiosos y culturales.

Después, Gante floreció gracias a la industria textil, especialmente la producción de lana y lino, convirtiéndose en uno de los centros comerciales más importantes de Europa. Gante va ganando así privilegios que le otorgan una gran autonomía, convirtiéndose en una de las ciudades más ricas del continente. 


El siglo XIV fue, sin embargo, una época de conflictos. Los ciudadanos se rebelaron contra el conde Luis de Nevers debido a los altos impuestos y a su control autoritario. La rebelión de Gante terminó con la victoria del conde quién impuso un control aún más estricto a los ciudadanos. 

En el siglo XV, bajo el dominio de los duques de Borgoña, Gante disfrutó de estabilidad y prosperidad, convirtiéndose en un centro de cultura y arte. 

En 1500 nace en Gante el emperador Carlos V. 


El siglo XVI trajo la Reforma Protestante y las Guerras de Religión, llevando a una época de turbulencia. En 1540, los ciudadanos de Gante se rebelan, esta vez contra el emperador Carlos V por los altos impuestos quién les castiga obligándoles a pasearse por las calles con una soga al cuello. 


Hasta el día de hoy, los ganteses llevan con orgullo el mote de Stroppendragers o portadores de soga. Carlos V castiga a la ciudad destruyendo sus murallas, quitándole sus derechos y construyendo una fortaleza para controlarla mejor haciendo que Gante pierda mucha de su autonomía y poder político. 

La Revolución Industrial en el siglo XIX trajo un renacimiento económico a la ciudad. La industria textil volvió a ser dominante y se construyeron numerosos canales y ferrocarriles, modernizando su infraestructura. La universidad de Gante, fundada en 1817, se convirtió en una de las principales instituciones educativas de Bélgica. 

Durante las dos guerras mundiales del siglo XX, Gante sufrió relativamente poco daño en comparación con otras ciudades europeas. Después de la Segunda Guerra Mundial, la ciudad se centró en su reconstrucción y desarrollo. Gante experimentó pues un proceso de modernización y revitalización urbana, preservando su patrimonio histórico mientras se desarrollaba como centro universitario y tecnológico. 


Hoy en día, Gante es conocida por su vibrante cultura, su universidad de renombre y su bien conservado centro histórico que atrae a turistas de todo el mundo, igual que nos ocurrió a nosotros.


La ciudad no es muy grande por lo que es perfectamente visitable a pie, de hecho dispone de la mayor área peatonal de Europa y todos los lugares más turísticos se encuentran dentro del casco antiguo, lo cual resulta muy práctico. 





Basicamente, el skyline de Gante está formado por tres torres: la torre de la iglesia de San Nicolás, la torre Belfort y la torre de la catedral de San Bavón. 


Amantes de la fotografía: desde el puente de San Miguel podéis ver las tres torres.



Procedo a detallar nuestros sitios favoritos:

EL CASTILLO DE LOS CONDES (GRAVENSTEEN)


Construido en el siglo XII, este imponente castillo medieval es uno de los principales atractivos de Gante. 


Además de ser un castillo con foso, sus muros han sido testigos de numerosas batallas, sirviendo desde fortaleza defensiva y residencia noble hasta tribunal, prisión, fábrica, museo y atracción turística. 


Desde sus torres, pudimos disfrutar de unas vistas panorámicas impresionantes de la ciudad. 


Como curiosidad, en su interior exhibe una colección de instrumentos de tortura.


Frente al castillo se encuentra la antigua lonja del pescado, donde ahora está la oficina de turismo. En la fachada se puede reconocer al dios del mar, Neptuno que vigila los ríos Escalda (el hombre) y Lys (la mujer).

KORENMARKT

Cruzando el puente de San Miguel nos encontramos con la plaza de Korenmarkt, lugar perfecto para sentarse y tomarte una cerveza belga en alguna de sus múltiples terrazas. 




Esta animada plaza cuenta con varios edificios históricos de preciosas fachadas que recuerdan su pasado medieval como la magnífica iglesia de San Nicolás, el teatro y el edificio de la oficina de correos.






LA IGLESIA DE SAN NICOLÁS

Esta joya arquitectónica gótica está dedicada a San Nicolás, patrón de los comerciantes y de los marineros. 

Su fachada, realizada en piedra de color oscuro destaca por un alto campanario y varias torres cónicas más pequeñas situadas en las esquinas de la iglesia que le dan un aspecto a castillo de cuento de hadas. 

La torre es única en el mundo ya que actúa como linterna natural, dejando penetrar los rayos de luz directamente en la nave. Merece la pena observar sus enormes vidrieras y el precioso órgano. La magnificencia del edificio servía para realzar la riqueza y el poder de los comerciantes. 





Al salir, me contaron la leyenda de San Nicolás de Bari. 

Antes de que el hombre barbudo conquistara los escaparates, había un obispo en el que se inspiraron para crear la leyenda de Papá Noel. Nicolás de Bari nació bajo el dominio del Imperio Romano, venía de una familia cristiana acomodada y fue nombrado obispo casi por casualidad. Era un hombre muy generoso y cuentan que en vida resucitó a la vida a tres niños asesinados por un cruel carnicero que regentaba un hostal en el que el santo estaba hospedado. Por eso, desde entonces es costumbre hacer regalos a los niños  en la víspera de su fiesta, el 6 de diciembre.



EL CAMPANARIO / BELFORT

Los campanarios municipales eran el símbolo por excelencia de libertad, poder y prosperidad de las ciudades. En ellos, siendo el lugar más seguro de las urbes, se instalaban el archivo municipal, la caja fuerte del ayuntamiento y la cárcel.


Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, el Campanario de Gante con 91 metros de altura es símbolo de la libertad y autonomía de la ciudad. Subir sus 350 escalones vale la pena por la oportunidad de ver de cerca su impresionante carillón, la vista espectacular. La famosa campana Roland se utilizaba para advertir a la gente que se acercaba un enemigo. 

En la cumbre del edificio campea orgulloso el Dragón de Gante, emblema de la ciudad.



LA CATEDRAL DE SAN BAVÓN


La catedral, con su arquitectura gótica, se erige sobre los restos de una antigua iglesia de madera construida en el siglo X, dedicada a San Juan Bautista. 


Posteriormente se construyó una iglesia románica de piedra en su lugar. La transición hacia la catedral gótica comenzó en el siglo XIV y continuó durante los siguientes siglos, resultando en la impresionante estructura que vemos hoy. Finalmente la iglesia fue elevada al rango de catedral y cambió su dedicación a San Bavón, un santo local de gran veneración.



San Bavón de Gante fue un noble belga del siglo VI que vivió una vida lujosa hasta la muerte de su esposa. A partir de ese momento experimentó una profunda conversión espiritual, renunciando a su riqueza y dedicándose a la penitencia y la caridad. Se convirtió en monje y ermitaño, viviendo en una celda en un árbol y luego uniéndose al monasterio de San Amando en Gante, que se convirtió en la Abadía de San Bavón. Falleció alrededor del año 659 y fue canonizado por su vida de santidad. Es el santo patrón de la ciudad de Gante.


La catedral es famosa por albergar la obra maestra "La Adoración del Cordero Místico" de los hermanos Van Eyck. Este retablo está compuesto por doce paneles pintados en óleo sobre madera que representan el sacrificio del Cordero de Dios que simboliza a Cristo.  Los hermanos van Eyck emplearon una técnica innovadora para su época, utilizando el óleo para crear efectos de luz y sombra con una precisión sin precedentes. Esta obra ha sobrevivido a guerras y robos, incluyendo el robo de uno de sus paneles en 1934 que aún sigue desaparecido.


La catedral dispone además de un impresionante púlpito barroco de mármol y roble con unas esculturas que representan a la Triunfante Verdad (la verdad del Cristianismo) y a la Derrota del Engaño (las herejías y falsedades).



AYUNTAMIENTO o STADHUIS

Muy cerquita de la torre Belfort, este edificio esquizofrénico se compone de dos partes que saltan a la vista: un lado gótico y otro lado renacentista, más reciente. El ayuntamiento tardó más de cuatro siglos en construirse.




EL PUERTO MEDIEVAL (GRASLEI Y KORENLEI)

Si hay un lugar mágico en Gante es Graslei, el animado muelle de las hierbas y Korenlei, el muelle de los granos. Estos muelles, a orillas del río Lys, eran el corazón del comercio medieval. En aquellos días, Gante tenía derecho de emporio sobre los cereales. Todas las importaciones de grano pasaba por este puerto, y cada embarcación que pasase tenía que entregar un cuarto de su carga de cereales como impuesto a la ciudad. Fue de esta manera como el Graslei y el Korenlei se convirtieron en el centro del comercio del cereal en Flandes.


Nos llamó la atención el edificio llamado Almacén de Grano con la fachada escalonada más antigua del mundo, la diminuta casa en la que se pesaba la mercancía para separar la parte que se llevaban los Condes de Flandes como impuestos, y las casas gremiales de mercaderes y marineros.

Es curioso observar que las fachadas están ligeramente inclinadas hacia delante lo cual, lejos de ser un problema estructural, se debía a que servía de ayuda para manejar las cargas de cereales con las poleas que pendían de las mismas y, de esta manera, no se golpeaban contra la pared.


En ambos muelles están también las Casas de los Marineros. La Casa Gremial de los Marineros Libres (en el Graslei) pertenecía a los que ejercían el oficio por cuenta propia y podían navegar libremente en el casco urbano de Gante. Al otro lado (en el Korenlei) está la Casa Gremial de los Marineros Asalariados, que trabajaban a sueldo y estaban obligados a trasladar su carga a los límites de la ciudad a los marineros libres que tenían salvoconducto. 

Hoy, estos muelles son un lugar pintoresco para pasear, disfrutar de la arquitectura de los edificios históricos y relajarse en una de las muchas terrazas al aire libre. 



Desde los muelles de Graslei y Korenlei zarpan pequeños barquitos que realizan paseos muy apetecibles.




El Cañón Dulle Griet (Margarita la Rabiosa) fue encontrado por los Ganteses quiénes buscaban algún arma con la que defenderse de los españoles. Se dice que solo disparó una vez y, sin mucho éxito, ya que al primer tiro, la bala cayó justo en frente del cañón y fue el fin de Margarita. F. Hoy en día es un monumento de paz.






EL HET PAND

Fue un monasterio dominico. Durante los conflictos entre los protestantes y los católicos, los protestantes tiraron todo lo que estaba dentro de este edificio al agua, muchísimos libros escritos a mano. Se decía que incluso se podía cruzar el agua sin mojarse los pies. 



LA LONJA DE LA CARNE

Es un antiguo mercado cubierto, construido para centralizar y supervisar la venta de la carne en la ciudad.

El edificio, construído en piedra, destaca por su interior lleno de vigas de madera de las que cuelgan numerosos jamones típicos de Gante.



EL MUSEO DE BELLAS ARTES (MSK)

Gante es un paraíso para los amantes del arte. El MSK es una visita obligada para entender la rica tradición artística de Flandes.



El MSK alberga una variada colección de arte desde la Edad Media hasta el siglo XX incluyendo obras de Rubens y Ensor, dos pintores famosos de Bélgica. Rubens es conocido por sus colores brillantes y por pintar temas religiosos, mitológicos y retratos. Trabajó para reyes y la iglesia, siendo uno de los principales artistas barrocos. Por otro lado, Ensor es conocido por sus pinturas críticas y coloridas que satirizan la sociedad. Fue precursor del expresionismo y usó máscaras en sus obras para criticar la hipocresía social.






EL BARRIO DE PATERSHOL

Este antiguo barrio de tejedores, justo detrás del Castillo de Flandes, es un laberinto de calles estrechas y casas antiguas, serpenteantes pasadizos que te remontarán a la Edad Media. 



Hoy en día, es una zona vibrante llena de restaurantes, bares y tiendecillas artesanales: el lugar perfecto para experimentar la vida local y ¿por qué no? degustar la cocina flamenca o sucumbir a los deliciosos frappuccinos. 










LA CASA DE ALIJN

Un museo que pone en primer plano la vida común y corriente de la persona de a pie en el siglo XX. Este edificio fue el Hospital de los Hijos de Alijn, el único hospicio de Gante que se conserva, en el que se cuidaba a pobres, enfermos y ancianos. 






Si quieres rebuscar en el baúl de los recuerdos, hojear álbumes de fotos de tiempos de la abuela, emocionarse con antiguos filmes, recordar juegos como la rayuela o las tabas o incluso, tocar el piano, no puedes obviar esta visita.



PABELLÓN MUNICIPAL

Es una macromarquesina a la sombra de la Iglesia de San Nicolás, del Campanario Municipal y el Ayuntamiento. Su innovador diseño tiene una llamativa estructura de tejado gigante, de hecho los ganteses han cambiado burlonamente su nombre "Stadshal" (Pabellón Municipal) por el de "Schaapstal"
(establo de ovejas).
 


Otro sitio moderno que nos llamó la atención fue EL KROOK CAFÉ, una biblioteca y casa abierta de cultura e innovación, lugar de encuentro para estudiantes y visitantes. Este edificio impresionante se encuentra justo al lado de una curva (krook) del río Escalda, donde los barcos descargaban carbón traído de Valonia. 

Puedes sentir la cultura tomándote algo tranquilamente o admirando innovaciones tecnológicas como imprenta 3D o realidad virtual.







Gante es, también, capital vegetariana de Europa. Decenas de restaurantes, cada uno con su personalidad, un auténtico paraíso biológico donde, aparte de verdura, os recomiendo probar un buen estofado gantés con patatas fritas. 




Nos encantaron Manhattan's Burger, Poule&Poulette, Dok Koon, Ocean Sushi y Ostería Delicati.



Si queréis probar un delicioso goffre o waffle con fresas y nata acompañado de un chocolate bien caliente, en el muelle de Graslei encontraréis T'Verschil: los preparan riquísimos. 


Los cuberdons son el dulce típico de la ciudad, también conocido como narices de Gante por su forma cónica.




Son unas golosinas con sabor a frambuesa básicamente y es fácil encontrar en plena calle vendedores de cucuruchos de estos bombones morados tan populares. 

Como popular resultó también la final de la Eurocopa que, por culpa del mal tiempo, tuvimos que ver en el Hotel Ibis pero cuya victoria celebramos igual, pese al tremendo disgusto de los ingleses...




Incluso nuestros amigos belgas, plenamente integrados en el parque Botín, quisieron compartir con nosotros esta imagen para la posteridad ;))))




Cuando por fin vimos el ¡¡¡¡¡SOL!!!!!, no dudamos en marcarnos una excursión por los parques de Gante.














Otra tarde de graffitis. Aquí todo el mundo es bienvenido y puede expresarse como quiera :)))))






Y de pronto se hizo de noche...


Gante se ilumina de manera espectacular por la noche, convirtiéndose en un escenario de cuento de hadas. 

Bajo esa luz dorada iluminando los edificios, es el momento de experimentar su verdadera magia, un ambiente quimérico que te hace sentir como si estuvieras dentro de un cuadro de época.


Además, Gante es famosa por sus festivales, incluyendo las Gentse Feensten, una de las mayores fiestas populares de Europa. 

Durante 10 días en julio, la ciudad se llena de música en vivo, espectáculos de teatro callejero y puestos de comida y bebida. 


Es una celebración masiva donde la gente disfruta de la cultura local, la gastronomía y el ambiente festivo en las calles. Afortunadamente para nuestros cuerpos, este primer día de ambientazo festivo empezó la víspera de nuestro retorno a Santander. No hubiéramos aguantado, os lo puedo asegurar.


Malvin Moskalez, en imagen, ¡¡¡todo un descubrimiento!!! Con su guitarra acústica y su potente voz, directa al corazón, te da fuerzas para luchar contra cualqier cosa que la vida te depare. La dualidad del placer y el dolor es algo con lo que parece que también vive este increible músico.

No podían faltar unas ricas hamburguesas como fin de fiesta...


Está claro que esta ciudad cosmopolita y trepidante está de moda y, al igual que nosotros, nunca se aburre. 

Mereció la pena disfrutar de su ambiente, de su gente. Tiempecillo algo frío y lluvioso al principio pero igualmente encantador. No se trata de esperar a que la tormenta pase... sino de aprender a bailar bajo la lluvia.







Además de Gante, aprovechamos las vacaciones para hacer varias excursiones por los alrededores. Los trenes funcionan super bien y tienen unos precios bastante asequibles.



BRUJAS


Entre canales serpenteantes y callejones empedrados, con su encanto atemporal y su rico legado histórico, se encuentra esta joya medieval que parece haber emergido de las páginas del más bello cuento de hadas. 



La plaza del mercado o Grote Markt, rodeada de edificios hermosos,  es la plaza central de la ciudad. Aquí se encuentra el fabuloso campanario Belfort que domina el entorno.


Muy cerca de la plaza del mercado se encuentra la Plaza Burg, rodeada de importantes edificios como  el Ayuntamiento, el Palacio de Justicia y la bonita Basílica de la Santa Sangre, donde se encuentra la reliquia de la sangre de Cristo.






Otra plaza, la de Jan Van Eyck, una de las zonas más fotogénicas de Brujas con la estatua del artista presidiendo la plaza. Esta plaza fue una antigua aduana en la época medival.



Brujas está llena de rincones románticos. Al atardecer, sus calles se tranquilizan y el sol ilumina caprichosamente sus calles adoquinadas.










El Puente de San Bonifacio, que se esconde detrás de la iglesia de Nuestra Señora entre casas típicas flamencas, es uno de los más fotogénicos. 






En la esquina llamada Muelle del Rosario, pudimos disfrutar también de la magia del lugar con vistas al canal. 





Pero no todo iba a ser idílico... en el corazón histórico de Brujas, se encuentra el museo de la Tortura. 

A principios de la Edad Media sirvió como prisión y su bodega se ha transformado en museo, recorriendo la historia de una de las páginas más oscuras de la humanidad.







Finalmente llegamos al Parque Minnewater, un relajante espacio verde con un lago lleno de cisnes, los protagonistas de una leyenda sobre la muerte de Brujas, ciertamente un oasis de paz.





Corría el año 1488. Faltaban unos años para que  Colón llegase a América... 


Los ciudadanos estaban orgullosos de la prosperidad de su ciudad y de las libertades con las que vivían. 

Después de varios siglos, habían conseguido una enorme riqueza gracias al comercio de los paños que maravillaron al mundo durante la Edad Media.  


Pero el Conde de Flandes, Maximiliano de Austria, quería tener un mayor control sobre todo ello, decidió pues subir los impuestos provocando así la ira de la ciudad. 


Los habitantes de Brujas se sublevaron, hicieron prisionero a Maximiliano y cortaron la cabeza a su hombre de confianza Pieter Lanchals "cuello largo". 

Monumento funerario de Pieter Lanchals en la Iglesia de Nuestra Señora de Brujas


Resultó ser una declaración de guerra en la que la única derrotada fue la ciudad ya que en cuanto la revuelta fue sofocada, el conde retiró su favor a la ciudad y el comercio se fue apagando poco a poco...

Al perder el apoyo del Conde para el comercio, llegó la miseria a Brujas. Los barcos dejaron de llegar y la ciudad pasó a una fase de aletargamiento que la sumió en el olvido, como si hubiera muerto.

De alguna manera, dicen que los cisnes son el espíritu del gobernador, Pieter Lanchals. Cuenta la leyenda que, tras sofocar la sublevación, el Conde ordenó que en lo sucesivo la ciudad cuidase y alimentase unos cisnes en lo que había sido su imponente puerto como recuerdo y escarmiento de lo ocurrido.


Y así fue como los cisnes acabaron por ocupar para siempre el lugar que anteriormente habían ocupado los barcos.


BRUSELAS


La Grand Place es, no solo para Victor Hugo, la plaza mas bonita del mundo. Y es que todas las callejuelas del centro histórico parecen llevar a ella. 


Los edificios que rodean la plaza son espectaculares, ¡tan diferentes unos de otros! El ayuntamiento con su torre, la Casa del Rey que en sus orígenes era donde se vendía pan y hoy es el museo de la ciudad... Cada casa perteneció en su día a un gremio y se pueden observar referencias a las profesiones medievales en sus fachadas.



Cómo no acercarnos después a saludar al Manneken Pis, tan gracioso él con su difraz. 

Este hombrecillo orinando, se ha convertido en el símbolo de la ciudad gracias a su historia y a los más de 800 trajes que acumula. 

La primera leyenda dice que un padre que había perdido a su hijo en una feria, prometió erigir una estatua de su hijo en la forma en que lo encontrara. Otra relata la acción heróica de un pequeño bruselense que, durante una de las revueltas contra Felipe II, apagó la mecha de una bomba arrojada por las tropas orinando sobre ella y salvando a la ciudad. La tercera leyenda se refiere a un rico comerciante que visitaba la ciudad en familia, perdió a su hijo pequeño y se organizaron unos grupos de búsqueda. El niño fue encontrado riendo y orinando en un pequeño jardín, por lo que el padre decidió ayudar a la construcción de una fuente la cual tiene a su hijo orinando en la parte superior.



Por si no lo sabéis, existe también la Jeanneke Pis, versión femenina del niño meón más reciente pero igual de bien tallada que la otra. 



Muy cerquita de la Grand Place se encuentra Sainte Catherine, una zona repleta de restaurantes, cafeterías y terrazas muy agradables.



La Bourse, o Bolsa de Bruselas, es la mayor atracción turística del Boulevard Anspach, avenida peatonal en pleno centro.





Las primeras galería comerciales cubiertas del mundo son las Galeries Royales St. Hubert. Con el clima lluvioso de Bruselas, agradecimos poder sucumbir al rico chocolate bajo la protección de su techo. Las galerías albergan tiendas de lujo, joyerías, decoración... realmente no sabías si mirar los escaparates o hacia arriba.













El Barrio del Sablón, repleto de cafeterías, restaurantes y anticuarios es ideal. 




Y dos torres, parecidas a las de Notre Dame de París pero con menos florituras, conforman la famosa Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, de estilo gótico brabantino. Su interior tiene unas vidrieras preciosas con unos colores espectaculares.








Bruselas me pareció una ciudad majestuosa y elegante. Pasear por sus calles impregnadas del inconfundible olor a goffres con chocolate es una delicia.








La vista desde arriba del Mont des Arts merece también mucho la pena. 


La biblioteca real a un lado, maravillosos edificios Art Nouveau al otro (como el famoso Old England que alberga el Museo de Instrumentos Mudicales) y la torre del ayuntamiento al fondo



El Palacio Real y el parque que se extiende enfrente es otro de los destinos obligatorios. 



Bélgica es una monarquía aunque los reyes no viven en este palacio sino en otro a las afueras. Dimos un precioso paseo por el parque, rodeados de verde.




Cerca de la zona del Parque, se llega al barrio europeo con las instituciones europeas para ponernos al día y, nunca mejor dicho, poner fin a nuestro día en la capital belga.







AMBERES



Una de las primeras cosas que hicimos al llegar fue quedarnos boquiabiertos con la increíble arquitectura de la Estación Central, una de las estaciones ferroviarias más bonitas del mundo. 




Conocida como la catedral de las estaciones, impresiona por su vestíbulo con una cúpula acristalada, las escaleras de mármol, los magníficos ventanales y una gran fachada de estilo barroco.



Amberes es conocida como la capital mundial de los diamantes, la mayoría de los diamantes en bruto pasan por ella. Este tráfico de diamantes y dinero se concentra en el llamado barrio de los diamantes en las que el comercio está dominado por la comunidad judía del barrio.


La calle Meir es la arteria comercial más importante de la ciudad y la más cara de Bélgica. 








Rodeada de bonitas casas del siglo XVIII, pudimos disfrutar de actuaciones de artistas callejeros y de cantidad de terrazas y alguna chocolatería como la famosa The Chocolate Line,  construída en los bajos de un palacio estilo rococó que llama mucho la atención.



Groeenplats es una plaza super animada, rodeada de edificios históricos como la Catedral, el Hotel Hilton, la Casa de los Diamantes y Correos.








La Catedral de Nuestra Señora es la más grande de toda Bélgica, el principal edificio religioso de Amberes.




Merece la pena perderse por las calles estrechas de la ciudad con galerías y patios que te trasladan a la época medieval.







La Grote Markt presidida por el Ayuntamiento de estilo renacentista es la plaza principal. Está rodeada de preciosas casas gremiales con sus fachadas de colores y tejados a dos aguas, que albergan cafeterías en sus plantas bajas.




El Ayuntamiento destaca por su bella fachada decorada con las banderas de los 27 países que forman la Unión Europea y otros países amigos, además de estatuas y varios escudos.


La Iglesia de San Carlos Borromeo es la iglesia de estilo barroco más antigua de Flandes, la primera iglesia dedicada a Ignacio de Loyola, fundador de los jesuitas. Más tarde, tras la supresión de los jesuitas, se dedicó a San Carlos Borromeo.



El Castillo de Steen, en el puerto, es el edificio más antiguo de la ciudad. Antes de entrar en el castillo, se encuentra la estatua del gigante Lange Wapper que asustaba a los habitantes de la ciudad por las noches, según la leyenda. 






En el interior te explican la historia de esta fortaleza y, si subes a la terraza, fliparás con las vistas del río y del puerto.






También recomendaban visitar el museo MAS pero nos faltó tiempo. 


Y así de sensacional resultó nuestra excursión por Amberes.








LOVAINA


Lovaina es famosa por su universidad y por su cerveza. Pero hay muchos otros lugares interesantes que ver aquí.


Fue una ciudad cruelmente devastada durante las dos guerras mundiales pero ha sido exquisitamente restaurada y vuelve a brillar con esplendor.


El ayuntamiento es la principal joya de la ciudad. La ornamentación de la fachada, en estilo gótico bravantino, es absolutamente impresionante, con un estilo super recargado al gusto de la época. 


En su fachada se ubican nada más y nada menos que 236 estatuas de celebridades belgas y extranjeras.


Frente al ayuntamiento se encuentra la iglesia de San Pedro, de estilo gótico bravantino también.




La plaza Laudezeplein, la más grande de Lovaina, con su peculiar estatua del escarabajo atravesado por una aguja.


Otra escultura, la Oda a la Amistad ya que desde aquí partió el primer globo de gas tripulado del mundo.


La iglesia de San Miguel, barroca jesuita, con una preciosa fachada que milagrosamente se libró de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.


La Oude Markt, o Plaza del Mercado, el lugar al que acudir si deseas disfrutar del ambiente estudiantil y de las terrazas. Alrededor de la plaza hay 37 bares, de hecho se la conoce como la barra más larga del mundo.




Y por fin llegamos al Gran Beatario de Begijnhof, un lugar impresionante, remanso de paz ideal para pasear. Hoy en día pertenece a la universidad de Lovaina y se utiliza como campus. Una de sus funciones es la de residencia de estudiantes y profesores invitados.







Las beatas o beguinas eran mujeres solteras o viudas que vivían como una comunidad católica en un beaterio. Las beatas no hacían votos espirituales, pero debían comprometerse a respetar las normas del beatorio durante toda su vida de beata. Las tres reglas principales consistían en la obediencia a sus superiores, la castidad y la humildad. Contrariamente a las monjas, las beatas debían procurarse sus propios medios de subsistencia. Por su situación independiente, fueron objeto de persecución acusadas de herejes o brujas. 





Terminamos las vacaciones belgas con un ligero contratiempo en el aeropuerto que nos obligó a retrasar un día la vuelta y a pasar la noche en el Marriott Frankfurt, hotelazo de cinco estrellas y próxima devolución del importe de los billetes al haber superado los 3.000 kilómetros... 



¡¡¡¡Impresionantes vistas desde la habitación en el piso número 35!!!!




El Manhattan Medieval, El Corazón de Flandes, El Paraíso de la cerveza, del chocolate y de las patatas fritas, salpicada de coloridas casas gremiales con sus típicas fachadas escalonadas de ladrillo, callejuelas empedradas, canales de cuento. 



Cosmopolita, enérgica, cultural y trepidante Gante. Así eres, y así has resplandecido para nosotros tanto de día como de noche. 

Nadie nos advirtió que "echar de menos" es el precio que hay que pagar por los buenos momentos compartidos y vividos. 

Y a vosotros, ¿se os ocurre algún plan mejor para el próximo verano? 



GANTE:

 ¡¡¡Gracias, Gracias, Gracias!!!





































































































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