GANTE
Esta encantadora ciudad belga donde la gente sonríe más y se respira mejor, es una joya escondida llena de belleza con una historia fascinante que se remonta a más de mil años. Hasta aquí precisamente volamos el pasado 6 de julio, gracias a la plataforma Home Exchange. La primera imagen que vimos cuando bajamos del avión: un curioso mar de bicis escrupulosamente aparcadas, lo cual nos hizo intuir que aquí podía haber incluso más bicicletas que habitantes. Y es que en una región prácticamente plana y con distancias cortas el coche tiene complicado competir con ellas. Ahora toca un poco de historia... El nombre de Gante proviene del celta "granda", que significa confluencia. Los primeros asentamientos en la región datan de la época romana, cuando la zona era conocida por su ubicación estratégica en la confluencia de los ríos Lys y Escalda. En el siglo VII, el misionero San Amando fundó las abadías de San Pedro y San Bavón, que se convirtieron en import...