PARÍS




Oh là là, seguro que lo habéis adivinado!! La entrada de hoy va dedicada a "posiblemente" una de las ciudades más visitadas del mundo y de la que todo está escrito... o casi!! Considerada la ciudad del amor, de la elegancia, de la moda, del vino, del queso, del champagne y de ¡tantas y tantas cosas! que no hay nadie que no visualice una imagen de esta preciosa ciudad. Preparad las maletas pues nos vamos a París, bon voyage!!!



En primer lugar, contaros que la mejor manera de recorrer París es andando 😊: los paseos que hemos dado por la ciudad son innumerables, kilómetros y kilómetros aunque, bien es verdad que a veces no nos ha quedado más remedio que utilizar el metro para poder ajustar mejor nuestra agenda de visitas... por cierto, es un medio de transporte muy completo, tiene mucha frecuencia y está genial señalizado: 100% recomendable!!

Nuestro viaje comienza el 4 de agosto, 12 horas de coche desde Santander con paradas obligadas pero que mereció la pena ya que nuestra idea era utilizarlo para desplazarnos también por los alrededores de París... Deciros que elegimos el aparcamiento "Bercy Arena-Gare de Lyon", sin duda uno de los más económicos de París pero no por ello menos seguro y céntrico. ¡¡👀!!La reserva hay que hacerla previamente via internet.

Por si no lo sabéis, París cuenta con 20 distritos o "arrondissements" que rodean el río Sena en forma de caracol. La ciudad fue fundada en la "Isla de la Cité" por lo que los distritos 1, 2, 3 y 4 constituyen el corazón de la misma. Los distritos 5, 6 y 7 son conocidos como lugares de nacimiento de tendencias y movimientos culturales. Las zonas 8 y 9 son barrios dedicados a los negocios y al comercio. El resto de los distritos son principalmente residenciales, con algunos sitios de interés.

Os detallo a continuación los nombres de los distritos de París:





Para no aburriros, resumiré nuestra estancia aquí en visitas diarias por distritos aunque bien es verdad que hubo días en los que tocamos varias zonas y llegamos a casa realmente agotados pero con la sensación de haber aprovechado a tope que, al fin y al cabo, es de lo que se trataba...

👉 Día 1, domingo - Grands Boulevards, Champs Élysées 

Casualmente y por indicación de la familia Ducastel se trataba del primer domingo de mes, coincidiendo con el cierre de los Campos Elíseos al tráfico... eh voilà ¡nuestra primera excursión por París!

La historia de los Campos Elíseos comienza en 1640 con la plantación de una gran alineación de árboles en lo que posteriormente se convertiría en la avenida. El nombre de Champs Élysées procede de la mitología griega y designaba un lugar equivalente al Paraíso cristiano. En la actualidad, con una longitud de casi dos kilómetros, los Campos Elíseos componen la arteria más bella y conocida de París, además de una de las avenidas más famosas del mundo. Constituye por tanto un importante espacio para los amantes del shopping, además de uno de los más preciosos parajes para pasear de toda la ciudad. Los Campos Elíseos también son un lugar importante para el ciclismo, ya que curiosamente aquí es donde se sitúa la meta del Tour de Francia.

A mi hija Gabriela (abajo a la derecha) le tocó hacer flexiones en un día de calor tremendo... 😉


Abajo Marina frente a los legendarios cines Gaumont, todo un clásico conocido por la organización de grandes estrenos cinematográficos y que tuvimos que obviar por falta de tiempo...


A continuación imágenes de la parte baja de los Campos Elíseos con foto de Gabriela "sujetando" el Obelisco proveniente del templo de Luxor en Egipto y actualmente situado en el centro de la place de la Concorde (la segunda plaza más grande de Francia después de la de Quinconces, en Burdeos). Además, algunas fotos del Petit Palais (nombre popular que recibe el Museo de Bellas Artes, cuya edificación viene con motivo de la Exposición Universal de 1900 que se realizó en París) y el Grand Palais, situado justo enfrente.



En realidad, la avenida de los Campos Elíseos se encuentra dividida en dos partes que se pueden diferenciar fácilmente: La zona más baja de los Campos Elíseos, situada junto a la Plaza de la Concordia (foto de arriba), se encuentra rodeada de jardines presididos por imponentes edificios como el Petit Palais y el Grand Palais. La parte alta de los Campos Elíseos comienza en la Place de l’Etoile junto al magnífico Arco del Triunfo y está compuesta por tiendas de lujo, restaurantes, cines y algunos grandes almacenes.





Aunque el Museo del Petit Palais cuenta con exposiciones muy variadas, lo más interesante es el propio edificio, decorado de un modo muy vistoso. También merece la pena visitar el jardín central, remanso de paz donde se encuentra situada la cafetería del museo que nos permitió hacer un parón y ...

aprovechamos para degustar unos deliciosos macarons!!

El Café del Petit Palais da sobre un encantador jardín interior, bordeado por mosaicos y majestuosas columnas como podéis ver en la siguiente imágen...



Al finalizar la Avenida de los Campos Elíseos, en el lado opuesto al Arco del Triunfo (foto de la derecha)se extienden la Avenida de la Gran Armada y la Avenida de Charles de Gaulle que llevan hasta el Gran Arco situado en el moderno barrio de La Defensa, uno de los principales centros de finanzas de la Unión Europea, como podéis ver en las fotos de abajo



Desde el Gran Arco se obtienen unas vistas sin igual de la Avenida de los Campos Elíseos, obviamente decidimos prescindir de la visita por la innumerable cola bajo el sol...


Y, como no podía ser menos...

Con un diseño creado por Gustave Eiffel, la construcción de la Torre Eiffel duró poco más de dos años y en ella trabajaron 250 obreros.

Inicialmente la torre fue objeto de controversia: los artistas del momento la consideraron monstruosa y, dada su baja rentabilidad al terminar la exposición, se planteó la posibilidad de derruirla en diferentes ocasiones.

A principios del siglo XX, con la llegada de las guerras mundiales, las autoridades encontraron su utilidad como antena de radiodifusión y con ella captaron mensajes que ayudaron a los aliados de forma decisiva.



El Campo de Marte(Champ de Mars) es un tranquilo jardín situado a los pies de la Torre Eiffel


En el extremo opuesto a la torre se encuentra el imponente edificio de la Escuela Militar. En sus comienzos el Campo de Marte sólo era un campo dedicado al cultivo de hortalizas. Tras la construcción de la Escuela Militar, comenzó a utilizarse como campo de maniobras. El nombre procede de esa época, en la que se le dio en honor a Marte, dios romano de la guerra.
Actualmente y gracias al auge de París como destino turístico internacional, la Torre Eiffel es el monumento más visitado del mundo con más de 7 millones de visitantes anuales!!!



Muy cerquita del Champ du Mars está Trocadero, uno de los barrios más chic y exclusivos de París. Sus casas haussmanianas de grandes ventanas y elegantes fachadas dan muestra de la rica herencia de la zona. Por si no lo sabéis, Napoleón nombró Prefecto del Sena a Georges-Eugene Haussmann y le encargó la misión de ampliar, unificar y embellecer la ciudad. Haussmann era un hombre decidido, con gran capacidad de trabajo y un buen administrador que, no solo reorganizó Paris, sino también definió unas reglas de arquitectura que se debían de aplicar a todos los edificios. Las fachadas habían de ser perfectamente alineadas así como los balcones y las cornisas para dar a la ciudad esta homogeneidad arquitectónica que es la principal característica del estilo haussmanniano y que algunos de los contemporáneos del prefecto calificaban de monótono. En su interior un apartamento Haussmann está compuesto por habitaciones amplias de techos altos con balcones y suelos de tarima maciza en espigas. Las ventanas y puertas deben ser de grandes dimensiones y las zonas de uso principal están orientadas hacia la calle. Durante casi 20 años tras el comienzo de las primeras obras la vida en la ciudad se vio eclipsada por los trabajos de Haussmann y la metódica y sistemática demolición de las calles más estrechas de la ciudad medieval, que fueron paulatinamente sustituidas por un entramado de amplias avenidas y bulevares flanqueados de árboles y de edificios de altura uniforme. Haussmann fue  muy criticado por las cuantiosas sumas de dinero que gastó y que endeudaron la ciudad durante ¡¡50 años!!. Particularmente, soy fan de este estilo arquitectónico, elegante y distinguido, que hacen de él la seña de identidad de esta maravillosa ciudad. 


Los Jardines del Trocadero, al otro lado del Sena de donde se ubica la famosa Torre (llegas caminando pocos metros a través de un puente) son un ¡destino obligado! decorados con estanques, esculturas y fuentes, se iluminan con gran belleza al anochecer.


Estos jardines de estilo inglés, están compuestos por castaños, hayas y tilos y son un sitio ideal para tomarse un descanso mientras se visita la ciudad. De hecho, suelen decir que desde aquí se disfruta de la mejor vista de la Torre Eiffel!! 


Acabamos el día en los jardines de Luxemburgo, uno de los espacios verdes más bonitos de la ciudad. Situados junto al Barrio Latino y presididos por el Palacio de Luxemburgo, actual sede del Senado francés, realmente se trata de un parque privado abierto al público.


Románticos y tranquilos, no es de extrañar que los Jardines de Luxemburgo hayan sido fuente de inspiración de numerosos intelectuales, como Ernest Hemingway, que acudía a menudo a pasear por ellos. Balzac y Baudelaire fueron otros de sus escritores asiduos. Un parque donde a cualquier hora del día encontrarás familias disfrutando de un rato de ocio, turistas tomándose un descanso y parisinos leyendo el periódico o haciendo deporte.

Los jardines que María de Médicis hizo preparar para ella estaban rodeados por una verja recubierta en la parte superior por hojas de oro, las que aún encierran el parque.
A pesar de los trabajos urbanísticos que abrieron calles y boulevards y restaron espacio a los jardines, el encanto de sus avenidas pobladas de castaños, tilos, plátanos y otras especies exóticas permanece intacto.




El jardín es agradable por su tranquilidad. Los niños juegan con barcos en miniatura en el pequeño estanque, y se pueden alquilar pequeños veleros. El jardín contiene además numerosas estatuas y esculturas. Rodeando los parterres centrales, hay una serie de estatuas de antiguas reinas francesas.




👉 Día 2, lunes - Bastilla, Le Marais

Decidimos comenzar nuestro segundo día ¡como no! por la place de la Bastille, básicamente porque se trataba de la zona donde nos alojábamos y decidimos no invertir demasiado esfuerzo los primeros días ...

Por la mañana nos acercamos al Marché d'Aligre, un típico mercado parisino con gran variedad de frutas, verduras y flores y, lo más importante, muy cerquita de casa.



De ahí nos dirigimos a la plaza de la Bastilla, en su origen una de las fortalezas que defendían las antiguas puertas de entrada a París. Su nombre era Bastille Saint-Antoine (Bastilla de San Antonio) y aunque estaba muy tranquila (exceptuando el ruidoso tráfico), constituye un emplazamiento regular de diferentes ferias, conciertos y mercadillos y es muy transitada durante las noches festivas por los numerosos cafés, restaurantes y discotecas que hay en sus alrededores.

Cruzando el pont Neuf (pese a su nombre, el puente más antiguo de los que cruzan el Sena a su paso por París)...


nos acercamos a ver el ayuntamiento, un magnífico edificio diseñado en el siglo XVI por un arquitecto italiano Domenico da Cortona , está considerado el mayor de Europa. Salones majestuosos, lámparas de ensueños, artesonados, pinturas, jardines… El ayuntamiento de París es una obra de arte construida sobre un lugar llamado "Casa de Columnas"

Casualmente coincidió con la semana de los Gay Games 2018 en la que ¡como no! París era el epicentro de la fiesta deportiva más importante de la diversidad. Su ceremonia de clausura se celebró justamente en el Hôtel de Ville, de ahí las carpas que adornaban su entrada...


En realidad el edificio se concluyó en 1628 y era más pequeño que el actual. Las ampliaciones se sucedieron en la primera mitad del siglo XIX, hasta crear el imponente edificio 'Hotel de Ville', que es como los franceses llaman a sus ayuntamiento. 

El ayuntamiento fue en esas ampliaciones el centro de las innovaciones técnicas pues tenía calefacción por ventilación, ascensores hidráulicos, iluminación eléctrica y fue uno de los primeros edificios públicos de Europa en contar con teléfonos.

En 1871 quedó casi reducido a cenizas debido a la revolución popular conocida como La Comuna. El edificio fue asaltado por los revolucionarios, que incendiaron su interior y provocaron la desaparición para siempre de importantes archivos históricos. El edificio fue reconstruido basado en sus planos antiguos, y hoy es una de las grandes atracciones de París.

  


Cerca de la Plaza de la Bastilla está la Place Royale, actual Plaza Vosges. ¡Impresionante!.







Nosotros nos la encontramos de casualidad y nos pareció un lugar muy tranquilo y con un gran encanto. Inaugurada en 1612 con la fiesta de celebración del matrimonio entre Luis XIII y Ana de Habsburgo, la Plaza des Vosges es la plaza más antigua de París. Con unas dimensiones de 127 X 140 metros, la plaza está rodeada por un conjunto de 36 pabellones de ladrillo rojo construidos de forma simétrica. En el centro de la plaza se encuentra un agradable jardín repleto de tilos, decorado con algunas fuentes y una estatua ecuestre de Luis XIII. En la planta baja de los pabellones se sitúan algunos cafés y diferentes "bâtiments d'arts et métiers". Precisamente en el número 6 de la Plaza des Vosges se encuentra la que fuera la casa de Victor Hugo entre los años 1832 y 1848. Se trata de un apartamento organizado siguiendo las tres principales etapas que articularon la vida del escritor, perfectamente decorado y que ofrece visita gratuita, por lo que podéis dedicar unos minutos para recorrerlo.

Situado en el corazón histórico de París, el barrio Le Marais (la marisma) era una zona pantanosa antes de transformarse en uno de los distritos más cosmopolitas y de moda de París. Tras la construcción de la Place des Vosges, la zona comenzó a atraer a las clases más selectas de la sociedad, que construyeron las más exquisitas residencias y palacetes. 




En la actualidad aún se pueden visitar algunos de ellos convertidos en museos, como es el caso del Museo Carnavalet, el Museo Picasso, el Museo Cognacq-Jay (en imagen)


En este último, me llamó particularmente la atención una reseña de Dumarsais sobre el mítico tratado de L'Éducation de Diderot, como sabéis el autor más radical del siglo XVIII francés aunque en este punto quizás deberíamos darle la razón:


"Si todo tipo de educación se diera con luz y perseverancia, el país estaría bien constituido, bien gobernado y a salvo de los insultos de sus vecinos". 

Hoy en día Le Marais continúa siendo una zona muy agradable y tranquila en la que se puede encontrar una gran variedad de restaurantes y tiendas. Precisamente no podían faltar unas deliciosas crêpes dulces y saladas que nos recomendaron probar en "La Cidrerie du Marais" (no dejéis de probar la crêpe dulce de limón y azúcar, deliciosa!!). En esta zona reside también la comunidad judía más grande de Europa, además de conformar el barrio gay de la ciudad. Simplemente, auténtico!!





👉 Día 3, martes - Montmartre, Sacre Coeur

Por la mañana decidimos disfrutar del famosísimo Marché aux Puces, el más grande mercado de pulgas del mundo en su tipo, y el más antiguo de París. Más que un simple mercado, es un complejo de alrededor de 3.000 puestos y tiendas que se ha vuelto legendario. Se encuentra ubicado más allá del barrio de Montmartre, un poco lejos del centro, pero vale la pena si eres un cazador de verdaderos tesoros!

Situado en una colina de 130 metros de altura, Montmartre es uno de los barrios más encantadores y peculiares de París. También conocido como el "barrio de los pintores", sus pequeñas y empinadas callejuelas constituyen un entramado que incluye desde los más antiguos cabarets hasta los alrededores de la Basílica del Sagrado Corazón, repletos de restaurantes con brasseries y pintores.

  
  


Y como París es mucho más... gracias a Marina, pudimos descubrir un arte urbano y diferente que no se encuentra en el Louvre o el Museo d'Orsay sino en algunas zonas escondidas de Montmartre llenas de esos graffitis




A finales del siglo XIX el barrio adquirió muy mala fama debido a los cabarets y burdeles que se instalaron en la zona, pero diferentes artistas que lo consideraban un barrio encantador se trasladaron allí para convertirlo en el maravilloso lugar que es en la actualidad.


Montmartre abarca dos áreas muy diferentes; en las proximidades de la Plaza Pigalle reinan las luces de neón anunciando infinitos sex-shops y algunos cabarets entre los que destaca especialmente el mítico Moulin  Rouge, cuyos espectáculos atraen a cientos de turistas cada noche.



Tras una empinada subida de 197 escalones, o bien utilizando el funicular, se llega hasta el Montmartre más bohemio en la Place du Tertre, situada en la parte alta de la colina.

Se trata de una de las zonas más agradables del barrio, tanto para cenar en alguna de sus terrazas como para disfrutar de las obras de arte de los pintores que se extienden por la zona o incluso perderse entre las innumerables tiendas de souvenirs y productos típicos.

Un entramado de estrechas y empinadas callejuelas del barrio llevan hasta la Basílica du Sacre Coeur, un precioso templo desde el que se obtienen maravillosas vistas de la ciudad. Las escaleras de debajo de la basílica suelen estar repletas tanto de turistas como de parisinos que acuden a pasar la tarde disfrutando de las vistas     



















Muy original el nombre de la calle que te encuentras al bajar de la basílica de Sacre Coeur que curiosamente coincide con el de la esposa de uno de los propietarios: Gabrielle.




Al terminar la visita y, por insistencia de mi hija Marina, paramos en el famoso "café des 2 moulins" donde se rodó la famosa película Amélie Poulain de la que es fan incondicional. Sinceramente, aunque el lugar tiene su encanto, el camarero que nos atendió no era precisamente simpático, más bien mostró un cierto aire de resentimiento que nunca llegamos a entender... c'est la vie.


  




👉 Día 4, miércoles - Ile de la Cité

"La Isla de la Ciudad" es el corazón de la capital y el lugar de fundación de París Alrededor del año 200 a.C. la tribu celta de los Parisii se estableció en la isla para fundar la ciudad de Lutecia. La ciudad creció y fue prosperando, hasta que en el año 506 se convirtió en la capital del reino y adquirió el nombre de Cité.

La Île de la Cité es una de las zonas más agradables de París, y allí se encuentran algunas de las principales atracciones de la ciudad, como es el caso de la Catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle o la Conciergerie.



  


La Capilla Real o Santa Capilla (Sainte-Chapelle) es por sí sola una razón para ir a París, una obra maestra del gótico con sus imponentes paredes “de cristal” y sus impresionantes vidrieras, 600 metros cuadrados de vidrio maravillosamente trabajados, el efecto luz y la belleza hacen que se vea como un sitio realmente majestuoso que francamente me impactó incluso más que la propia catedral de Notre Dame.




Por cierto, como somos unos enamorados de tesoros y rincones desconocidos nos encantó visitar la iglesia de Saint Julien le Pauvre, una de las iglesias más hermosas y antiguas de París. El rincón es mágico. La iglesia está ubicada en el interior de un jardín bucólico donde también se encuentra la impresionante Fontaine de Saint Julian y el árbol catalogado como el más "viejo" de la ciudad (plantado en 1601). Este rincón ha pasado a mi lista de los top 10 porque además coincidió con la celebración de un concierto para los amantes de Chopin con el que el estupendo pianista Axel Hatchuel nos deleitó. Curiosamente tuve sentada a mi lado a su madre, que me habló de la extremada sensibilidad y pasión por el piano de su hijo desde muy joven. Fue toda una sorpresa escuchar su interpretación de la Fantasía Opus 49 con la que mi madre ganó el premio extraordinario fin de carrera en el año 58, realmente me emocionó...

 



Y cómo perderse la visita a la mítica librería Shakespeare and Company, una de las más famosas del mundo.Se trata de una librería única, con un ambiente mágico y fuera de lo común. Su fachada se viste de los colores verde y amarillo y tanto ésta como su interior han aparecido en películas ya de culto como Before Sunset o Midnight in Paris, de Woody Allen



 



y ¿qué me decís del centro Georges Pompidou?




Inaugurado en 1977 en uno de los barrios más antiguos de la ciudad, el Centro Pompidou fue una obra pionera de la arquitectura contemporánea, capaz de crear un gran contraste con el gris paisaje urbano de la zona gracias a los tubos de colores situados en el exterior del edificio. El Centro Georges Pompidou alberga una de las mejores colecciones de arte moderno y contemporáneo del mundo, comparable con la del MOMA de Nueva York o la del Tate Modern de Londres.

Y a un paso nos topamos con Les Halles, un centro comercial muy importante, con muchísimas marcas conocidas y cantidad de ofertas,  Muy recomendable a la hora de hacer compras!  Tenía ganas de conocer el proyecto de remodelación del antiguo matadero parisino y la verdad es que arquitectónicamente es espectacular, sobretodo la cubierta de todo el entramado comercial y de servicios. Entre las tiendas, destaca la de Lego que impactó a mi hija pequeña!




Y si os fijáis bien en la imagen, veréis a la izquierda la preciosa iglesia de Saint Eustache, una de las más visitadas de París!! Allí, por cierto, existe una magna escultura poco conocida por los visitantes de París pero que llama la atención por su magnitud y por su originalidad. Nos estamos refiriendo a “L´écoute”, cuya traducción puede ser “La Escucha” obra  realizada por “Henri de Miller”. Es simple, pues sólo consta de una cabeza humana inclinada hacia la derecha, acompañada de una gran mano derecha simulando el gesto de agudizar la escucha de algún sonido lejano o poco sonoro. Parece que Gabriela escucha algo...




He de decir también que (gracias a la recomendación de mi profesora de francés) descubrimos La Conciergerie, un lugar insólito y emblemático, cargado de historia y de leyenda, en dos de sus aspectos más distantes y diferentes: uno ligado a su época de esplendor, cuando fue residencia real de la monarquía, y otro relacionado con los momentos de terror, que se vivieron durante la Revolución Francesa, donde fue cárcel de los considerados enemigos del pueblo, mayormente nobles y realeza. Pone la piel de gallina deambular por los calabozos en los que eran encerrados los presos políticos condenados a muerte, antes de ser ejecutados en la guillotina. La reina Maria Antonieta ocupó una celda preparada para ella, bastante humilde, pues solo poseía una cama, un sillón de caña, dos sillas y una mesa. Hoy en día podemos visitar esta celda, en la que nos encontraremos un maniquí que representa a María Antonieta durante su encierro y, gracias a técnicas de realidad virtual, pudimos vivir una auténtica visita en inmersión a través de los espacios medievales y revolucionarios de la Conciergerie y entender mejor la historia de este singular edificio.

Además nuestra visita coincidió con la exposición del famoso artista escultor Stéphane Thidet que, siguiendo su exploración de los elementos naturales, creó una impresionante instalación hecha a medida desviando una parte del agua del Sena. ¡Impresionante!





Además de los edificios históricos, la Île de la Cité ofrece agradables calles y plazas para pasear en las que se pueden encontrar hermosos lugares como el "marché des fleurs" de la Place Louis Lépine.




👉 Día 5, jueves - Le Louvre, Les Tuileries

Cuando visitéis el Louvre en vuestra próxima visita a París, no olvidéis tomaros vuestro tiempo y caminar por los alrededores, desde la plaza del Palais Royal al puente Pont des Arts. Muchos turistas vienen por el arte y acaban ignorando los alrededores del museo. Sería un error irse sin pasear por este precioso puente. El Pont des Arts es un puente peatonal mencionado en multitud de canciones. Lleva a los paseantes sobre el Sena, desde el Louvre hasta la orilla izquierda, con unas vistas impresionantes de Notre Dame y el Pont Neuf. El entorno es tan hermoso que muchos parisinos pasan aquí sus noches de verano haciendo picnics con vino y quitarras.



En el extremo sur del Pont des Arts descubrimos uno de los edificios que más me gustaron de París: el Institut de France. Construido a mediados del siglo XVII para albergar al colegio de las 4 naciones, donde se educaban los hijos de la nobleza de la época, posteriormente Napoleon lo clausuró por revolucionario e instaló allí el Institut de France ¡un edificio increible!, durante la jornada de estudios es posible recorrer algunas salas, lástima que nuestra visita fue en época de verano...



Después de tanto paseo, el Jardín de las Tuileries es un lugar magnífico para relajarse y descansar, especialmente al borde de las fuentes. Desde el siglo XII este espacio fue ocupado por fábricas de "tuiles" (especie de tejas) y huertas, hasta que Catalina de Médicis, en el siglo XVI, mandó construir un palacio con su jardín. Así que el de les Tuileries se convierte en el más antiguo jardín de la ciudad y también el primer jardín público.



Se trata de un lugar muy concurrido por los parisinos, es habitual verlos pasear, leer el periódico o tomar el sol si el clima lo permite. Muchos bancos y sillas a lo largo del jardín permiten sentarse tranquilamente a disfrutar del entorno. También tiene dos museos propios, como el conocido como Museo de l’Orangerie que acoge la mítica serie de cuadros sobre nenúfares de Monet. Aparte de las esculturas que podemos encontrar, varios estanques y fuentes también adornan el jardín.



Y delante de las Tuileries se encuentra la famosa Rue de Rivoli, una de las mayores atracciones y una de las calles más famosas de París. Todas las etiquetas que alberga importantes en el mundo de la moda. El nombre de la calle se basa en una batalla ganó por el famoso general francés, Napoleón. La calle hoy tiene varios restaurantes ,  hoteles palaciegos como el Meurice donde la noche cuesta 1.000 euros por persona, cafés a pie de calle y muchas tiendas de souvenirs. Uno debe sin duda dar un paseo a lo largo de la Rue de Rivoli para comprender la cultura parisina y la historia de esta gran ciudad.




También alineado pero más cerca del Louvre, dando final al jardín de las Tullerías, se erige el Arco de Triunfo del Carrousel que Napoleón mandó construir en conmemoración de sus victorias militares. Es mucho más pequeño que el Arco del Triunfo de la Plaza de Charles de Gaulle, y por supuesto bastante menos conocido, pero creo que también es digno de ver. Foto imprescindible para el turista, muy bonita al atardecer, con esa cuádriga de bronce coronando el Arco y sus columnas de mármol rosa.



Junto a la histórica Place de la Concorde hay una inmensa noria en la que no hemos subido pero parece ser que ofrece desde lo alto una perspectiva extraordinaria de las Tullerías y una panorámica excelente de la ciudad.



Y todo muy cerca del imponente Museo del Louvre, una parte del cual lo conforma el Palacio de las Tullerías y ¡como no! la famosa pirámide del Louvre con mi hija Gabriela al frente!!  















Inaugurado a finales del siglo XVIII, el Museo del Louvre es el museo más importante de Francia y uno de los más visitados del mundo. Actualmente recibe más de ocho millones de visitantes cada año




👉 Día 6, viernes - Eurodisney

Tengo que confesar que esta visita no era una de mis favoritas, entre otras cosas porque tuve ocasión de ver el parque en un anterior viaje a París hace unos... 25 años aprox.!!! Sin embargo, la insistencia de mi hija pequeña nos obligó a volver... y, a pesar de las colas, lo pasamos estupendamente.




















👉 Día 7, sábado - Quartier Latin, St Germain de Prés 

El Quartier Latin se encuentra ubicado al sur de la Île de la Cité y es una de las zonas más concurridas y animadas de la ciudad. El Barrio Latino debe su nombre a la Época Medieval, cuando los habitantes de la zona eran estudiantes que utilizaban el latín para comunicarse. De hecho, fue uno de los puntos calientes durante la Revolución de Mayo del 68!




Tras atravesar la Plaza de Saint Michel, en la que se encuentra una enorme fuente con la figura de San Miguel luchando con un dragón, se entra en el entramado de pequeñas y encantadoras callejuelas que componen el Barrio Latino.

Vimos también la famosa universidad de La Sorbonne que fue creada en el año 1253 por iniciativa de Louis IX. Inicialmente se trató de una escuela para 16 estudiantes sin recursos que deseaban estudiar teología. Se convirtió en la Sorbonne cuando Robert de Sorbon, confesor del rey, le dio su nombre. Después del año 1885, la Sorbonne se convirtió en la más importante universidad francesa; y hoy en día sigue siendo una de las principales universidades de París.



A partir de este punto todo son restaurantes y cafés que ofrecen menús a precios bastante asequibles.

Acabamos eligiendo un pequeño restaurante de comida francesa que nos recomendaron y no nos defraudó en absoluto: "Le Marmiton de Lutèce", un lugar con una arquitectura y decoración muy originales, ambiente agradable y acogedor. La comida elaborada con materia prima de buena calidad y una gran elaboración. En resúmen, una excelente elección en el barrio más animado de París.
Aunque hay varias calles con restaurantes muy agradables, una de las principales arterias del barrio es la Rue Huchette, bastante concurrida por cierto!




👉 Día 8, domingo - République

La Place de la République es un lugar bullicioso y animado, del que parten varios de los principales bulevares de la ciudad. Diversas opciones gastronómicas la rodean, pero sin duda el hermoso monumento monumento a la République roba todas las miradas: la estatua monumental que se eleva en el centro de la plaza, punto de mira ineludible de las manifestaciones ciudadanas. La obra está compuesta por una estatua en bronce de Marianne, de 9,50 metros sobre una base de piedra de 15 metros de altura. La figura tiene un gorro frigio (sinónimo de la libertad) y una corona vegetal. En la mano derecha sostiene un ramo de olivo (símbolo de la paz) y en la izquierda una tablilla donde está escrito "Droits de l'homme" (derechos humanos).



La plaza de la República es el lugar de cita ideal para los noctámbulos que frecuentan los innumerables lugares para salir que hay en los alrededores. Nosotros dimos buena cuenta de ello en un restaurante italiano llamado Renatto



👉 Día 9, lunes - La Défense, La Madeleine

Situado al oeste de París, la zona de La Defensa es uno de los distritos de negocios más importantes de toda Europa, comparable al de la City de Londres. En la zona de La Défense se agolpan cientos de torres y rascacielos que pertenecen a las empresas más importantes, tanto de Francia como a nivel mundial. Curiosamente, el barrio La Defensa ofrece un panorama diferente al del resto de París, repleto de rascacielos y grandes construcciones con aire futurista.




El Gran Arco de la Fraternidad, más conocido como el Arco de la Defensa o Grande Arche, es una de las principales edificaciones que se erigen en el distrito de La Défense. El arco se encuentra abierto al público y permite contemplar París desde las alturas, ofreciendo unas vistas excepcionales de la ciudad.



Desde allí nos dirigimos a la Iglesia de la Madeleine, uno de los templos más curiosos de París gracias a su diseño más propio de los templos clásicos de la Antigua Grecia. Tras la caída de Napoleón el edificio fue designado como iglesia en honor a Santa María Magdalena. La iglesia me resultó especialmente llamativa desde el exterior debido a su aspecto neoclásico similar al de los templos griegos. El edificio está formado por 52 columnas corintias de 20 metros de altura que le otorgan un aspecto imponente. En la fachada principal se sitúa un extenso frontón en el que se representa un altorrelieve de El Juicio Final. La Iglesia de la Madeleine resulta espectacular, especialmente desde su exterior. El interior también es diferente al de los templos tradicionales, ya que se encuentra sumido en la penumbra y posee una escasa decoración en la que radica su belleza. Además, pudimos disfrutar del merecido homenaje que los franceses han rendido a Simone Veil, ex ministra superviviente del Holocausto que, entre otras cosas, dirigió la batalla para legalizar el aborto en Francia y ha sido enterrada hace unos meses en el Panteón , junto a las personalidades más ilustres del país, con toda la pompa y el simbolismo que la república francesa puede reunir. Todo un honor...



👉 Día 10, martes - Place Vendome, Opéra Garnier, Galéries Lafayette







Situada en el Palacio Garnier, la Ópera Garnier es un imponente edificio neobarroco que, junto con la Ópera de la Bastilla, conforma la Ópera Nacional de París. Se trata del lugar que inspiró la conocida obra "El Fantasma de la ópera".

Tras la decisión de Napoleón III de crear un nuevo edificio para la ópera, se organizó un certamen en el que más de 170 arquitectos presentaron sus proyectos. Finalmente el joven arquitecto Charles Garnier fue el que logró llevar a cabo el diseño del edificio. Antes de que el edificio fuera finalizado, Napoleón decidió que era necesario construir una avenida que uniera la ópera con el Palacio de las Tullerías, por lo que decenas de familias fueron expropiadas de sus casas para que su ambición se viera satisfecha. Paradójicamente el emperador nunca utilizó la avenida que había ordenado construir. Finalmente, después del elaborado trabajo realizado por 14 pintores y artesanos y 73 escultores, en 1875 tuvo lugar la inauguración del edificio, a la cual el propio arquitecto no fue invitado por haber tenido trato con Napoleón, por lo que tuvo que costearse una entrada y colocarse en un segundo plano. Durante el recorrido por el Palacio Garnier es posible contemplar el lujo y la opulencia que rodeaba a las personas que acudían a la ópera, no sólo para disfrutar del espectáculo, sino para ver y ser vistos. Algunos de los puntos más llamativos del edificio son los “foyers”, vestíbulos en los que los espectadores paseaban durante los entreactos, los cuales están ricamente decorados con pan de oro y preciosos mosaicos.


La sala de espectáculos, decorada en tonos rojos y dorados, está iluminada por una enorme araña de cristal que ilumina el curioso techo que parece decorado por las extrañas pinturas realizadas por un niño pequeño. 
Resulta llamativo el pequeño tamaño de la sala, que sólo cuenta con 1.900 asientos de terciopelo rojo, si lo comparamos con las vastas dimensiones del edificio, que ocupa 11.000 metros cuadrados. Probablemente uno de los elementos que más me llamó la atención fue la gran escalera de mármol blanco con una balaustrada de mármol verde y rojo que une los dos niveles desde la que fotografié a mi hija mayor.

 








En un lateral de la Ópera Garnier, se encuentra el café de la Paix el cual abrió sus puertas en 1862 como parte del Grand Hotel de la Paix, un espacio que se creó para recibir a los visitantes de la Exposición Universal de 1867. Pronto se convierte en un café de lujo, frecuentado por escritores y artistas. Hoy en día el Café de la Paix es un emblema de París. Por su historia, por su emplazamiento, por su clientela y por haber sido testigo de la historia de la ciudad durante más de 1 siglo. ¡Todo un clásico! 



Por detrás del Café de la Paix, nos encontramos con la Place Vendôme de París, creada como un monumento a la gloria de los ejércitos de Luis XIV, el Rey Sol. Fue realizada siguiendo los patrones del urbanismo clásico francés, tiene forma octogonal y está rodeada de bellos edificios. El responsable de su diseño fue el arquitecto de Versalles, Jules-Hardouin Mansart. Buscando la perfección, primero se construyeron las fachadas, antes que los edificios que la rodean. Y en el centro de la plaza se colocó una estatua ecuestre de Luis XIV, destruida durante la Revolución Francesa. En el lugar que antes ocupaba la figura de Luis XIV, Napoleón Bonaparte colocó una enorme columna (columna Vendôme). Está hecha con el bronce de los 1200 cañones confiscados al enemigo, con un bajorrelieve que imita la columna de Trajano de Roma. Esta plaza es en la actualidad uno de los máximos exponentes del lujo y la opulencia de París. En ella se encuentran los lujosos hoteles Ritz y Vendome. Los antiguos edificios son ahora residencias y tiendas de reconocidos diseñadores y joyeros famosos. Variedad de personajes famosos han vivido en la Place Vendôme. Entre ellos el compositor Frédéric Chopin, del que se tiene registro murió en el primer piso de la joyería Chaumet. 






Desde allí y si quieres disfrutar de la mejor vista general de París puedes dirigirte a la tour Montparnasse, el segundo rascacielos más alto de Francia con 209 metros de altura y 59 pisos. Como curiosidad contaros que las barandillas de la terraza se pueden desmontar en 120 segundos para transformarla en una plataforma de aterrizaje de helicópteros. Sin embargo, la presencia de amianto en algunos lugares de la torre, requiere una limpieza cuidadosa debido al grave riesgo para la salud de sus ocupantes.



Y para terminar el día, qué mejor que acercarnos a las famosas Galerías Lafayette (visita obligada en la ciudad) y no exclusivamente para los amantes de las compras: su impresionante interior, con su gran cúpula de colores, y unas vistas excepcionales (¡y gratis!) de París desde su terraza son motivos más que suficientes para hacer una parada en el centro comercial más famoso de la capital francesa. Desde su terraza conseguí hacer, sin duda, la foto más bonita del viaje..



Os muestro además unas imágenes del interior de las Galerías Lafayette ¡impresionante!



Os cuento la historia de estas curiosas galerías: A finales del siglo XIX, Alphonse Kahn y Théophile Bader, dos primos procedentes de la región de Alsacia, decidieron abrir en París una pequeña tienda, y encontraron la ubicación perfecta en la esquina de la rue La Fayette (que le daría nombre), muy cerca de la Ópera Garnier. Hay que reconocer que tuvieron buen ojo, pues frente al escaparate pasaban continuamente las mujeres burguesas y de la alta sociedad parisina que hicieron crecer el negocio rápidamente. Fue en 1912 cuando las galerías adquirieron esa arquitectura art nouveau tan característica: una escalera monumental, balcones de hierro forjado y la inigualable cúpula que baña de luz todo el establecimiento y que se convirtieron en sus señas de identidad. Actualmente, las Galerías Lafayette reúnen infinidad de marcas bajo sus instalaciones, además de la suya propia, tanto de ropa como de cosmética y maquillaje. Visitarlas puede ser una excelente oportunidad para adquirir algún artículo de firmas que no se venden en España y, por qué no, darse un capricho.


👉 Día 11, miércoles - La Villette, la coulée verte

Decidimos hacer un recorrido por el parque más grande de la ciudad, el Parc de la Villete donde se encuentra la famosa Cité des Sciences et de l'Industrie. Construido en el año 1982 por el arquitecto Bernard Tschumi, con el objetivo de crear una gran zona verde en la ciudad aprovechando los terrenos que ocupan el antiguo matadero y mercado de ganado, este impresionante parque destaca por sus imponentes edificios, como el teatro Zénith, la Géode o la Cité de la Musique que ofrecen una variada programación cultural, en la que se incluyen conciertos, teatro, circo, cine, exposiciones, y un sinfín de atracciones durante todo el año. No puedo dejar de mencionar uno de los elementos que más me llamaron la atención: unos llamativos edificios de color rojo llamados "folies", creados con mucha imaginación y que otorgan al parque este toque de distinción y diversión asegurada. 





En el interior del parque de la Villette, la Géode es una sala de cine excepcional en varios sentidos: es una gigantesca esfera de acero de 36 metros de diámetro cuya envoltura exterior refleja la ciudad, el cielo y el sitio de la Villette.
La sala de una capacidad de 400 plazas, está equipada de una pantalla hemisférica de 1 000 m² gracias a la cual pudimos disfrutar de la proyección "Seuls dans l'univers"

Y para continuar con nuestro día "verde", ¿que mejor que continuar con un largo paseo comparable al highline de Nueva York, siguiendo el recorrido de una antigua línea de ferrocarril? Eso mismo es lo que hicimos una vez llegamos en metro a la altura de la Ópera de la Bastilla donde comienza la "coulée verte" y durante casi 5 kilómetros, pudimos disfrutar de un paseo precioso entre árboles y plantas que concluye en la puerta Dorée y puerta de Vincennes. Totalmente recomendable si queréis alejaros un poco del ruido de la ciudad en medio de la naturaleza.


 


👉 Día 12, jueves - Versailles

No podíamos dejar pasar un día más sin acercarnos al maravilloso Palacio de Versalles, uno de los lugares más visitados de Francia y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde hace más de treinta años!!



Luis XIV fue el primero en transformar y ampliar el pabellón de caza de su padre, Luis XIII, donde instalaría la Corte y el gobierno en el año 1682. Desde entonces y hasta la llegada de la Revolución Francesa, diferentes monarcas se fueron sucediendo en el trono y continuaron embelleciendo el palacio. Posteriormente se iniciaron las obras para la creación de los Jardines de Versalles, que no se verían finalizadas hasta cuarenta años después. La construcción de los jardines fue un duro trabajo, ya que el terreno estaba ocupado por bosques y terreno pantanoso, por lo que se necesitó la ayuda de miles de hombres que se ocuparon de transportar tierra y todo tipo de árboles.


 

De todo esto pudimos dar buena cuenta durante el tiempo que duró nuestra visita, durante la cual recorrimos infinidad de estancias con una gran riqueza artística entre las que merece la pena destacar la enorme capilla y los Grandes Aposentos del Rey y la Reina, que poseen una gran cantidad de elementos decorativos. También goza de especial importancia la Galería de los Espejos, una impresionante galería de 73 metros de longitud que posee 375 espejos. Se trata de una de las estancias más importantes del palacio, ya que fue el lugar en el que en 1919 se pondría fin a la Primera Guerra Mundial con la firma del tratado de Versalles.




Dicen que es prácticamente imposible recorrer la totalidad de los jardines, pero nosotros lo conseguimos casi en su totalidad aunque he de confesar que llegamos agotados...


Algunos de los puntos más importantes del jardín son el Gran Trianón, un pequeño palacio de mármol rosa, o el Dominio de María Antonieta, lugar en el que dicen que la esposa de Luis XVI disfrutaba de una vida sencilla y "campestre"...



👉 Día 13, viernes - Catacumbas

Te preguntarás... ¿y por qué un cementerio??? Pues bien, tras estar allí te das cuenta que es verdad, Pére Lachaise es mucho más que un cementerio, es un remanso de paz dentro de la bulliciosa París, un lugar mágico y extraño lleno de árboles y pequeños jardines, esculturas mortuarias y tumbas talladas que no te puedes perder. La Fontaine, Molière, Proust, Apollinaire, Modigliani, Jim Morrison y para mí la visita más emocionante de todas...

la tumba de Frédéric Chopin que murió en un apartamento en la mítica Plaza Vendome de París a los 39 años de edad y cuyos restos descansan aquí aunque su corazón le fue extirpado después de morir a petición de su propia hermana



Para visitar el cementerio te recomiendo llegar temprano, ya que cierra a las seis.


Y como broche final después de un día un tanto escalofriante, recomendaros uno de los múltiples restaurantes thaï de la capital francesa que nos encantó "Aux 3 Éléphants" en la rue Tiquetonne, cocina excelente, servicio impecable y buen precio. ¡Todo un descubrimiento!




👉 Día 14, sábado - Les Invalides, Les Passages Couverts 

Como podéis ver, dejamos para el último día la visita al Palacio Nacional de los Inválidos no sólo debido a su gran riqueza artística y su imponente aspecto coronado por una preciosa cúpula dorada, sino por ser una parte importante del pasado de la armada francesa y acoger la sepultura de ¡Napoleón!. En el interior también se puede visitar el extenso Museo del Ejército.



















No podíamos dejar París sin visitar las famosas galerías cubiertas, llenas de encanto y autenticidad que albergan tiendas del siglo XIX y son parte del patrimonio de la ciudad. Realmente pequeñas joyas por descubrir de las que os destaco las que más me gustaron: el passage Brady, comunmente llamadas Little India, llenas de comercios indio-paquistaníes, el passage Verdeau, uno de los pasajes cubiertos más encantadores de la capital con Cantidad de anticuarios o tiendas insólitas (libros antiguos, tarjetas postales antiguas, máquinas de fotos de colección…), la Galería Vivienne muy cerquita del Palacio Real y una de las más emblemáticas... y, por supuesto, la galería du Grand Cerf, con su estructura aérea en metal y hierro forjado de 12 metros de alto, una de las más espectaculares de la ciudad.
















Por cierto, muy cerca del passage Verdeau se encuentra una de las calles más mágicas de Paris "rue des petits carreaux" repleta de terrazas de todo tipo y para todos los gustos. Al final de la calle se encuentra la pâtisserie Odette donde no podéis perderos les choux à la crème de los que mi hija Gabriela dió buena cuenta...










Terminamos el día recorriendo por última vez el Puente de Alejandro III para mí el más bonito de los puentes parisinos que se encuentra situado entre la explanada de Los Inválidos y el Grand y el Petit Palais. La decoración de este puente resulta simplemente espectacular gracias a las cuatro columnas de 17 metros, con caballos alados dorados en la parte superior y a los preciosos candelabros negros, querubines y otros elementos decorativos que lo convierten en una construcción de ensueño.



👉 Día 15, domingo - retour en Espagne

Diecisiete días exactamente desde nuestro regreso de la ciudad de la luz y, gracias a que tuvimos tiempo de sobra, hemos aprendido a mirarla despacio. Ahí es cuando París enamora, cuando justamente vas sin prisa!! Para mi, el encanto del auténtico París está en el placer de descubrir cada día un nuevo rincón, una calle mágica donde perderse y dejarse impregnar de su ambiente bohemio y, sin duda, caer rendida ante la majestuosidad de esta mítica ciudad rebosante de arte y de historia. Os invito a sentaos tranquilamente en una típica "brasserie" y  que dediquéis un tiempo a simplemente observar... 

Pero, como dicen que esta ciudad siempre te sorprende y te espera con los brazos abiertos, volveremos algún día porque ¡afortunadamente para mi! nos han quedado todavía unos cuantos lugares escondidos que descubrir y, además, resulta la excusa perfecta para seguir practicando francés. ¡París!, nos has hechizado, tu nous manques déjà...





















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